Un violento ataque armado en la comunidad de Texcalapa de Juárez sacude al estado de Puebla, dejando un saldo de nueve víctimas mortales en lo que se presume como un presunto ajuste de cuentas entre agrupaciones delictivas.

Un panorama de profunda consternación envuelve a la zona de la Mixteca poblana tras registrarse un brutal ataque que cobró la vida de los integrantes de un núcleo familiar entero. El trágico suceso se escenificó en la localidad de Texcalapa de Juárez, situada en el municipio de Tehuitzingo, en el estado de Puebla, México, donde un comando fuertemente armado irrumpió de forma violenta en una vivienda particular.

Los hechos comenzaron a difundirse públicamente durante los primeros minutos de este domingo, luego de que las centralitas de emergencia recibieran llamadas de alerta sobre múltiples detonaciones de armas de fuego al interior del domicilio afectado. Elementos de los cuerpos de seguridad pública y técnicos en urgencias médicas se trasladaron con prontitud al sitio indicado, localizando una escena desgarradora: múltiples personas heridas con impactos de bala y atadas de manos.

El personal de auxilio confirmó en el lugar del incidente el deceso de un total de nueve personas pertenecientes a la misma familia. Las víctimas mortales del ataque directo quedaron desglosadas de la siguiente manera por las autoridades correspondientes:

  • Seis personas del sexo masculino, entre las que se contabilizaban de forma trágica dos menores de edad, de 10 y 14 años respectivamente.
  • Dos mujeres adultas, quienes perdieron la vida de forma instantánea en el lugar de la agresión.
  • Una bebé de apenas un mes y veinte días de nacida, alcanzada fatalmente por los proyectiles de arma de fuego.

Durante la intervención médica inicial, los paramédicos lograron estabilizar a una tercera mujer que aún presentaba signos vitales debilitados. Sin embargo, pese a los esfuerzos de reanimación y el rápido inicio de su traslado hacia un centro hospitalario de la región, la víctima falleció debido a la gravedad de las heridas justo al pasar por el crucero vial conocido localmente como “El Pitayo”.

Por las crudas características del multihomicidio y el nivel de saña empleado por los agresores, los primeros reportes policiales sugieren que el móvil del crimen responde a una presunta venganza o un severo ajuste de cuentas entre facciones operativas de la delincuencia organizada que disputan la hegemonía de la zona.

Ante la magnitud de la tragedia, el perímetro fue acordonado de inmediato por las corporaciones policiales de los tres niveles de gobierno, quienes mantuvieron bajo estricto resguardo el acceso a la propiedad privada mientras notificaban formalmente al Ministerio Público. Paralelamente, se desplegó un intenso despliegue operativo en las vías aledañas del municipio para tratar de dar con el paradero de los perpetradores de la masacre.

Minutos más tarde, arribaron al sitio los peritos forenses y agentes investigadores adscritos a la Coordinación General Especializada en Investigación de Homicidios Dolosos. Este cuerpo especializado llevó a cabo la recolección de indicios balísticos y coordinó las respectivas diligencias para el levantamiento de los cadáveres.

La Fiscalía General de la República y la instancia estatal encargada de procurar justicia en Puebla emitieron un comunicado oficial ratificando el inicio de las carpetas de investigación correspondientes. La dependencia remarcó que las indagatorias continuarán de forma ininterrumpida hasta esclarecer el motivo detrás de esta agresión armada e identificar plenamente a cada uno de los responsables.

Expertos en materia de seguridad y miembros de la comunidad han externado su profunda preocupación por el incremento de las hostilidades en la demarcación. Vecinos de la zona señalaron que este punto geográfico ha presentado incidentes delictivos previos de alto impacto, recordando que en las proximidades de la escuela primaria Himno Nacional, ubicada en la sección primera de este mismo municipio, un hombre fue ultimado a tiros por desconocidos en fechas pasadas, lo que acentúa la sensación de urgencia ante la delincuencia.